“Me clavaste ambos ojos/
y aun recuerdo tu voz/
la vida es parte buscar placer/
y parte hallar dolor”.
Nacho Vegas en El Tiempo de las cerezas.
De la boca de una mujer proviene por vez primera el nombre verdadero de un hombre. Los que saben dicen además que ese nombre se puede susurrar o gritar, todo de acuerdo al amante en turno… de la boca de una mujer proviene el placer más grande y el dolor más profundo… de la boca de una mujer sale el aire más respirable que un hombre puede absorver en sus pulmones.
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