“Que duelen las horas en la oscuridad
que fumo diez mil cigarrillos
que se que mi voz quebrará”
Nacho Vegas/ Cristina Rosenvinge.
Que nos parta un rayo.
Verano Fatal.
En un mundo extremadamente sexualizado (que no sensualizado) necesitamos una reeducación, o por lo menos una patada en el trasero, para entender que un beso sigue siendo la puerta de todas las promesas y la verdad menos manipulable sobre una relación. El Beso, así con mayúsculas es un evento muy parecido a un happening, una cosa de un solo momento.
Creamos un espacio delimitante de la mentira y nos entregamos de cualquier manera a la ficción. Es como abrir un libro de cuentos que tenemos ganas de terminar, de saciarnos con él de historias ajenas. Suspendemos la incredulidad si el autor nos sabe llevar, creemos en él. Y sin embargo nos entregamos a una ficción. Así la cosas.

sospecho que el título de su post tiene un error de conjugación. A usted ya lo partió
Uno solamente tiene la capacidad de hacerlo, los demás, los demás se disfrutan…