
Sencilla operación mediante la que se da vida al Señor Zorro.
“Y vi a mi amor y estaba herido,
no me quise detener allí.
Soy cazador, y no persigo
más que lo que huye de mí.”
Nacho Vegas. El Cazador. en El tiempo de las cerezas.
Hay palabritas que más que sucias son mezquinas (esa es otra palabrita). Conformarse… tiene un aire tan distinto a “conformar”… que solo en su cuarta acepción signfica “aceptar algo sin protestar”… pero que tiene otros sentidos más ricos y hasta menos opresivos como el de “dar forma a algo”… ¿Y a quién no le gusta eso?
Sin embargo vuelvo a ese sentido de la palabra “conformarse” que tiene un tufo a fracaso para poner en la pantalla y en el papel en blanco esa incomodidad parecida a la rendición.
El tedio vital se incrementa cuando el objeto de nuestro deseo es evasivo hasta el grado de lo imposible. Nada hay de malo en el juego del cazador y la presa, sin embargo, para que la perversidad se de es necesaria cierta displicencia por parte de la víctima.
Pongámoslo así, para cazar y matar no se necesita consentimiento (el más mínimo) de parte de la presa. Para que el cazarse vuelva gozar, la presa debe ser propicia. Conformar el juego, no conformarse con el jugueteo. Esas pequeñas grandes diferencias son las que a veces no sé si G. quiere ver.
1 comentario
Junio 24, 2009 a las 12:24 pm
Hay tantos significados que se cambian por unas pocas letras…
muchas veces simplemente no estamos preparados para ver. Ya lo dice Baricco “no se puede elegir el momento en que uno se da cuenta de las cosas importantes”