Me escriben desde Colombia:
“es muy dificil luchar contra las vivencias, contra el pasado, porque cuando alguien se empeña en olvidarte y lo logra todo queda como si lo vivido hubiera sido un producto de la imaginación, como si me lo hubiera soñado y nunca hubiera existido y no… eso es triste.. y la tristeza… la constante…”
el olvido sin embargo está lleno de sombras, que no por serlo no existen. los recuerdos son latentes, siempre de naturaleza incorporea. sólo los locos, los desquiciados bendecidos, viven rodeados de sus recuerdos como si en vivieran en un gran museo… los demás solo podemos caminar por ahí sabiendo (¿temiendo?) que cualquier elemento de este mundo presente, nos traiga algo del mundo subyacente. Al dar una vuelta en tal calle seguro encontraremos un tono de luz o un color o un olor que nos haga recordar que somos más de uno y estamos donde nos dejamos/abandonamos en otro.
No, N. es imposible olvidar y vivir para no recordar.
Entiendelo mejor escuchando “Objects Of My Affection” de Peter Bjorn & John.