The kings of Tyrus with their convict list
Are waiting in line for their geranium kiss,
And you wouldn’t know it would happen like this,
But who among them really wants just to kiss you?
With your childhood flames on your midnight rug,
And your Spanish manners and your mother’s drugs,
And your cowboy mouth and your curfew plugs,
Who among them do you think could resist you?
Sad-eyed lady of the lowlands,
Where the sad-eyed prophet says that no man comes,
My warehouse eyes, my Arabian drums,
Should I leave them by your gate,
Or, sad-eyed lady, should I wait?
Say-eyed Lady of the Lowlands

La única capaz de domesticar a El Señor Zorro
Bob Dylan.
Hay neblina afuera, calor dentro de la pequeña cabaña, Frida Sofía descansa. Ha descubierto como es un bosque, ha admirado los pájaros que modorros se anidan, protegiendo a sus crías. Ella también duerme bajo el calor de la cálida mirada de su hermosa madre, con las pestañas largas, negras, como alas de pájaro profeta. La boca de su madre, murmura palabras de sosiego a su marido, que como un zorro en su madriguera, se reconforta con el calor de la caricia de su ama.
Ese es mi sueño.
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